Foro Opina

La pandemia: Un reto para los planes de desarrollo territoriales y la participación ciudadana

El Covid-19 nos llegó, no sólo en un tiempo de considerable convulsión política nacional, sino también en un periodo de transición de los nuevos gobiernos locales y en medio de una importantísima tarea: la elaboración de los planes de desarrollo territorial. Pretender resarcir las afectaciones de la pandemia a partir de acciones cortoplacistas, propias de los estados de emergencia, y no incluir en los planes de desarrollo políticas integrales que respondan al nuevo contexto nacional es -al menos- irresponsable.

La expansión del virus ha requerido que las administraciones locales dediquen sus mayores esfuerzos a atender la crisis y los procesos de formulación han sufrido retrasos, al tiempo que se generan una serie de interrogantes sobre la pertinencia de replantear los contenidos y distribución presupuestal de los planes, así como de garantizar canales y promover acciones innovadoras para la efectiva participación de la ciudadanía y de los Consejos Territoriales de Planeación en estas circunstancias.

Traemos a la discusión tres casos con intención de ejemplificar el punto anterior. Para el caso de Bogotá, la llegada del virus ha representado una modificación no menor en las actividades de planeación. Primeramente, quedaron a media marcha las reuniones que se llevarían a cabo por el CTP, en las que la ciudadanía participaría en la construcción del concepto a emitir. De igual forma, se pospusieron los “Encuentros Ciudadanos”, en los cuales se definiría la distribución del 40% de los recursos asignados a las localidades, y se modificó la ruta metodológica de los mismos, para ser realizados a través de canales virtuales.

En Barranquilla también pueden hacerse varias apreciaciones. Si bien se alcanzaron a realizar la mayoría de las mesas de trabajo territoriales y sectoriales convocadas por la administración, no se han hecho más convocatorias virtuales ni se conocen acciones de incidencia impulsadas desde el CTP. Las organizaciones sociales se encuentran a espera de anuncios de necesarias modificaciones en los temas priorizados inicialmente en el Plan, más cercanos a la construcción de megaobras. De igual forma, el Concejo Distrital ya venía adoleciendo de verdaderos ejercicios de control político y de una bancada opositora. ¿agravarán las anunciadas sesiones virtuales este comportamiento de la corporación?

Por último, en Cali también se pueden destacar algunas afectaciones por cuenta de la llegada del Covid-19. Como ha expresado el alcalde Jorge Iván Ospina, el virus “ha roto los procesos de consulta y construcción comunitaria del plan”. La ciudad, que atravesaba un complejo proceso de planeación que incluía ambiciosos proyectos urbanísticos, ha sufrido de igual manera modificaciones profundas en la agenda que han complicado la discusión ciudadana del plan, que incluía un importante debate sobre el proceso de transición a distrito especial y la reorganización territorial que esto implica.

Es por esta situación descrita, que un grupo de organizaciones sociales, congresistas miembros de diversos partidos políticos y miembros de la Comisión de Ordenamiento Territorial han presentado sendas cartas dirigidas al Departamento Nacional de Planeación, instando a que se ampliaran los plazos y se dictaran unos nuevos lineamientos para la formulación de los planes de desarrollo, de tal forma que se incluyeran modificaciones concernientes al tratamiento de la pandemia y sus consecuencias sanitarias, sociales y económicas, con la posibilidad de reacomodar las inversiones presupuestales y garantizar la discusión pública de los planes.

No fue sino hasta el 21 de mayo que el Gobierno Nacional emitió el decreto 683, a través del cual se determinaron nuevas fechas para los planes. Demasiado tarde, pues muchos departamentos y municipios ya habían aprobado sus planes en una carrera contra el tiempo, que dejó en entredicho la legitimidad de los procesos de discusión en las corporaciones públicas, en los CTP y en la ciudadanía, teniendo en cuenta el lapso insuficiente de tiempo y de espacios amplios -así fueran virtuales- de análisis a estos documentos.

Esta coyuntura abre nuevamente la discusión sobre las debilidades de la Ley 152 de 1994, en la que establecen los lineamientos para la formulación, ejecución y evaluación de los planes de desarrollo. Desde Foro Nacional por Colombia y otras organizaciones sociales, hemos subrayado la necesidad de reformar esta ley, en aras de darle más preponderancia a al alcance decisorio, no sólo consultivo, que deben tener los Consejos Territoriales de Planeación y en general, la apertura al diálogo democrático y la concertación entre la institucionalidad y la ciudadanía.

Contáctenos: 316 697 8026 –  282 2550

 

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