La vida es sagrada. Las comunidades no son un campo de batalla
[18 – 12 – 2025] – Ante los recientes ataques perpetrados por grupos armados contra la población civil del municipio de Buenos Aires – Cauca, la Fundación Foro Nacional por Colombia expresa su más profundo rechazo.
Se trata de un territorio que queremos y hemos acompañado durante años, y que hemos visto movilizarse de manera decidida en favor de la paz. Por ello, nos duele profundamente la situación que hoy atraviesan sus comunidades. En este territorio también están nuestros amigos y vecinos, las personas con quienes hemos compartido espacios de formación, talleres y procesos comunitarios, y con quienes, a lo largo del tiempo, hemos tejido lazos de confianza y hermandad. Hoy, esos vínculos se ven afectados profundamente frente a todo lo que han tenido que vivir durante los ataques, frente a las huellas que dejan el miedo, la zozobra y los recuerdos de los momentos de desidia y abandono.
Nos duele que no haya existido una respuesta oportuna y eficaz del Gobierno Nacional para salvaguardar la vida y la integridad de la población. La indiferencia frente al clamor de un pueblo entero que exige presencia, decisiones y protección resulta inaceptable.
Expresamos nuestra solidaridad con el pueblo bonaerense, una comunidad que cree en la paz, que posee enormes fortalezas y valores, y que no merece vivir en medio de hechos tan dolorosos.
Manifestamos también nuestra solidaridad con la Administración Municipal y con el señor alcalde Pablo César Peña, a quienes expresamos nuestro respaldo y acompañamiento. De igual manera, nos solidarizamos con las comunidades y organizaciones sociales y juveniles con las que, día a día, trabajamos para hacer de este territorio un lugar donde sea posible vivir en paz y democracia.
Nos duele profundamente que niños, niñas, adolescentes, jóvenes y mujeres tengan que enfrentar contextos de violencia que parecen no tener fin, así como las graves consecuencias que estos hechos generan en la salud mental y en el tejido social y organizativo.
Nos solidarizamos con las familias que hoy enfrentan el dolor de la pérdida; con las comunidades afectadas por el miedo, el desplazamiento y la ruptura de su vida colectiva; y con todas y todos quienes, sin portar armas ni participar del conflicto, quedan atrapados en medio del fuego cruzado.
Desde la Fundación Foro Nacional por Colombia reiteramos que la violencia armada no puede seguir imponiéndose sobre la vida, la dignidad y los derechos de las comunidades. En los territorios deben escucharse las voces de la gente y no los disparos de las armas dirigidas contra la humanidad y la esperanza de los pueblos.
Fieles a nuestra misión de fortalecer la democracia, promover la participación ciudadana, defender los derechos humanos y aportar a la construcción de paz desde los territorios, hacemos un llamado urgente al respeto irrestricto del Derecho Internacional Humanitario, a la protección efectiva de la población civil y a la adopción de medidas reales que garanticen la vida, la seguridad y la permanencia digna de las comunidades en sus territorios.
Instamos al Gobierno Nacional a cumplir con su deber de proteger a la ciudadanía, atender integralmente a las personas afectadas y avanzar en soluciones estructurales que superen las causas del conflicto armado, con un enfoque territorial, étnico y de derechos.
Hacemos un llamado urgente para que el Gobierno atienda de manera decidida la grave situación que hoy enfrenta este municipio del norte del Cauca. Este es un gobierno que se comprometió con la paz, la protección de la población y el acompañamiento a los territorios. Hoy es el momento de demostrarlo con acciones concretas.
No podemos seguir permitiendo que estas realidades se repitan. Se trata de un territorio hermoso, pujante, pacífico, fuerte y resiliente, que merece vivir con dignidad, seguridad y paz.
La Fundación Foro Nacional por Colombia reafirma su compromiso de continuar acompañando a las comunidades del norte del Cauca, fortaleciendo los procesos de participación, control social y defensa de lo público, convencidos y convencidas de que la paz se construye con justicia social, diálogo y garantías para la vida.